sábado, 21 de febrero de 2015

Electroestimulación muscular y el correr o running

Mantenerse la forma física y un buen estado de salud requiere, nos guste o no, algo de esfuerzo, que será mayor o menor según nuestros objetivos y nuestra condición física previa. Hoy en día hay ciertos aparatos, técnicas y tratamientos, que nos AYUDAN (nunca sustituyen) a recuperarnos de ese esfuerzo o hacer que el mismo sea mas llevadero. Es el caso de la electroestimulación muscular.

¿QUE ES LA ELECTROESTIMULACIÓN MUSCULAR?

Definición según Wikipedia: La electroestimulación muscular (EEM) o estimulación neuromuscular eléctrica (ENE) o electroestimulación, es la forma de ejercitar usando impulsos eléctricos. Los impulsos se generan en un dispositivo que se aplica con electrodos en la piel próxima a los músculos que se pretenden estimular. Los impulsos imitan el potencial de acción proveniente del sistema nervioso central, causando la contracción muscular. Los electrodos generalmente se adhieren a la piel. 

¿CUAL ES EL OBJETIVO DE LA ELECTROESTIMULACIÓN MUSCULAR?

Las sesiones con EEM no pueden, por sí solas, sustituir totalmente el entrenamiento, pero sí formar una parte importante de él debido a que ningún otro método puede estimular un número tan grande de fibras y provocar con ello, selectivamente, un aumento tan grande de las cualidades relacionadas con la fuerza. 

Los aparatos de electroestimulación muscular son, repito, una AYUDA más tanto en el campo de la fisioterapia como en el del entrenamiento, y forman parte de una gran ciencia conocida como electroterapia (aquella parte de la medicina que utiliza la electricidad como medio terapéutico, cuyo fin será tratar de mejorar o reparar tejidos neuromusculares dañados por inflamaciones, degeneraciones, traumatismos o degeneraciones).

Hoy en día los aparatos de electroestimulación muscular son seguros, y utilizados de forma correcta ( recomendable el asesoramiento de un profesional), pueden contribuir a una mejora muscular importante. Es por ello que, en la actualidad, muchos de los grandes deportistas introducen de alguna manera las sesiones con EEM dentro de sus programas de entrenamiento.


¿COMO DEBEMOS USAR LA ELECTROESTIMULACIÓN MUSCULAR?

En función de las frecuencias medidas en hercios se distinguen:

A/ Frecuencias bajas (2-12 hercios). RECUPERACIÓN MUSCULAR Y TERAPIA ANTIALGICA/TRATAR DOLORES): Las frecuencias más bajas están indicadas para conseguir una relajación tanto del músculo como de la propia persona, con un aumento de la circulación sanguínea, eliminación de sustancias tóxicas y de la liberación de endorfinas.

B/ Ejercicio aeróbico (13-40 hercios). Se trabajan las fibras musculares lentas, las mismas que intervienen en la carrera a ritmo suave. 

C/ Combinación de aeróbico-anaerobico (40-80 hercios). Este rango trabaja principalmente fibras lentas intermedias, aunque puede llegar a alguna rápida, dependiendo de la amplitud. Es un paso más del rango anterior porque consigue el mismo efecto pero ampliado: mayor resistencia muscular y mejor nivel de oxigenación.

D/ Ejercicio anaeróbico (80-120 hercios). Se activan las fibras rápidas con gran intensidad, con lo que se mejora la fuerza, la velocidad, y también una combinación de ambas.

En cuanto a la intensidad del estímulo que se puede aplicar mediante la EEM, ésta se mide en miliamperios (mA), la cual supone la cantidad de electricidad transmitida. Los mejores aparatos suelen contar con una intensidad máxima de 120 mA. Las frecuencias de la estimulación vienen ya programadas por la mayoría de los aparatos para facilitar así su uso, las cuales suelen estar denominadas con una terminología apropiada a la mejora del rendimiento que queramos trabajar (fuerza máxima, fuerza explosiva, fuerza resistencia, hipertrofia, etc.) o a la mejora de la recuperación (recuperación activa, relajación…). La intensidad, se aumenta manualmente, en función de la tolerancia psicofísica del deportista.

COMO ESTRUCTURAR EL ENTRENAMIENTO CON LA ELECTROESTIMULACIÓN.

Según la Revista Española del Depore Sport Trainining: Para programar adecuadamente una sesión de entrenamiento con EEM, primeramente debemos definir los objetivos que queremos lograr en ella, siempre en función de las necesidades propias del atleta. Una vez analizados estos objetivos, debemos definir las capacidades musculares que nos conviene entrenar. La duración y la intensidad de la sesión deben ajustarse a las condiciones psicofísicas del deportista, haciendo que la programación del entrenamiento sea lo más individual posible. Aun así, la duración de las sesiones que viene programada en la mayoría de los mejores aparatos que hay en el mercado, se ajusta a casi todos los requerimientos. La intensidad, por el contrario, debe manipularse adecuadamente y de una manera progresiva, tanto en la sesión como en la planificación de todo el entrenamiento.

Una sesión debe iniciarse siempre con un calentamiento, primero general y luego específico. El calentamiento específico viene ya predeterminado con todos los programas que comprenden todos los aparatos de EEM. La duración de éste oscila entre 5 y 10 minutos. Tras el calentamiento viene la sesión de trabajo específica, con una duración que puede ir entre 30 y 50 minutos. Y, finalmente, la recuperación activa (siempre en una posición relajada), de 5 a 10 minutos más.

Algo muy importante que no deberíamos pasar por alto para aumentar la eficacia del entrenamiento es, tras la sesión de EEM, realizar una transferencia mediante ejercicios dinámicos voluntarios específicos del deporte al que nos dedicamos, es decir, correr, pedalear, nadar, saltar, etc.

En cuanto a la frecuencia de entrenamiento lo más adecuado serían unas dos sesiones por semana (refiriéndonos a deportes en los que el factor fuerza sea predominante), haciéndolas coincidir con los días en los que programamos las más altas intensidades de entrenamiento.

CONTRAINDICACIONES A LA ELECTROESTIMULACIÓN MUSCULAR.

No todo el mundo puede someterse a una sesión, aunque sea breve, de este tipo de terapia. En este sentido, es importante informarse en el caso de que se padezcan enfermedades graves o crónicas, para que evalúe la mejor forma de tratar patologías musculares.

En principio, está contraindicado el uso de electroestimulación muscular en pacientes con marcapasos, desfibriladores o patologías cardíacas; en personas con epilepsia, con tromboflebitis, flebitis activa o no controlada, fiebre, o con presencia de enfermedades graves, traumas o estrés muscular.

Asimismo, las mujeres embarazadas deben renunciar a esta terapia, así como habrá que prescindir de colocar los electrodos en zonas próximas a heridas recientes sin cicatrización, o en úlceras por presión.

Para algunas personas con graves problemas para conciliar el sueño, hay veces que la estimulación muscular nocturna es contraproducente, por lo que deberían simplemente programar sus tratamientos por las mañanas o a primera hora de la tarde.