sábado, 9 de abril de 2016

SORPRESON: el lactato es un protector de la fatiga muscular. ¿Te lo puedes creer?

Entrenadores y deportistas culpamos al lactado de la sensación de "ardor" que acompaña a la fatiga y al agotamiento durante o después de realizaron ejercicio máximo, cuando esto realmente no es así. La producción de iones de hidrogeno y el aumento de la acidez muscular son los que realmente interferie con la contractilidad muscular e impide que podamos continuar con el ejercicio de alta intensidad.

Decir que el lactato NO ES solo un producto derivado e inservible del metabolismo glucosa. En 1985, Berkeley describe la "lanzadera de lactato" y con ello trata de explicar la forma en la que la producción de lactado en los músculos y su eliminación de la sangre se hallan equilibradas.

Existe la hipótesis de la "lanzadera del lactado" la cual otorga al lactato un papel estelar en el metabolismo intermediario de los diferentes tejidos, entre células y en la misma célula. Siendo una fuente de carbohidratos que compite con la glucosa y además un importante precursor gluconeogéni- co.


El desconocimiento y la ignorancia de estos conceptos, ha llevado a una interpretación inadecuada del metabolismo del lactato, lo que ha originado errores de valoración y una desacertada prescripción del entrenamiento en el deporte.

Además, al mismo tiempo, ha surgido una terminología inadecuada (umbral anaeróbico, anaeróbico, capacidad anaeróbica) como consecuencia de una falta de conocimientos básicos de bioquímica y del metabolismo del ejercicio; y es que, desde este punto de vista, la fisiología del ejercicio, no admite estas expresiones.

Lo adecuado sería hablar de un estado de predominio del componente aeróbico, de predominio de glucólisis aeróbica y de predominio de la glucólisis anaeróbica. Teniendo en cuenta, además, que el predominio de uno u otro sustrato y su oxidación no tiene mucha relación con la acumulación de lactado sanguíneo.

El lactato se produce en los músculos activos donde el glucógeno se metabólica y tiene tres fines:
  1. Ser transportado ese lactato a los capilares que rodean a las fibras musculares y de ahí pasar al torrente circulatorio hasta llegar al hígado, donde se convierte finalmente en glucógeno mediante la neoglucogenesis.
  2. El lactato formado en el músculo activo durante el ejercicio, se difunde de nuevo a fibras musculares próximas donde será empleado como energía para generar nuevas contracciones.
  3. El lactato puede ser utilizado por la propia célula muscular que lo originó.
Las isotermas musculares de "lanzaderas de lactado" o MCT tienen características propias y funciones diferenciadas. 
  1. El MCT1 está más relacionado con el papel energético que el lactato puede proporcionar como sustrato en la célula muscular, por lo tanto, está vinculado a la captación de éste a su interior para su posterior oxidación
  2. El MCT4 está más relacionado con la capacidad glucolítica y participa en la eliminación (salida) del lactato de la célula muscular 
Algunos estudios han mostrado los efectos del entrenamiento en la expresión de estos transportadores. Por ejemplo, Pilegaard y colaboradores (1999), encontraron que el entrenamiento intermitente de alta intensidad se asoció en aumentos en los MCT1 y MCT4 del 76 y 32% respectivamente, esto facilito la capacidad transportadora del lactato en un 12%. Los dos transportadores no responden de igual manera al mismo entrenamiento, lo que se sugiere que haya mecanismos reguladores diferentes para cada uno de ellos. Estos cambios en la expresión de estos transportadores pueden desembocar entonces en un aumento del lavado de lactato durante el ejercicio, lo que estaría asociado al aumento del rendimiento en pruebas donde esto es un factor determinante tales como las que demanden en fuerte medida el metabolismo láctico.

CONCLUSIÓN:

El correcto conocimiento del metabolismo del lactato debe ayudar a eliminar los errores de valoración y la inadecuada prescripción del entrenamiento que se ha producido hasta ahora. 

La nueva era del ácido láctico y de su bioquímica, nos debe llevar, de forma ineludible, a cambiar las pruebas de valoración y los parámetros medidos, erradicar la terminología inadecuada (anaeróbico, umbral anaeróbico, capacidad anaeróbica), eliminar los valores umbrales de ácido láctico fijados de antemano, y prescribir los entrenamientos con la máxima especificidad.

BIBLIOGRAFIA

  1. PRESENTE Y FUTURO DEL ÁCIDO LÁCTICO
  2. Transportadores MCT
  3. Recuperación óptima en función del tipo de ejercicio